Cambios fisiológicos en el anciano

No todos los cambios fisiológicos que se producen con la edad pueden ser considerados como patológicos, puesto que suelen ser compensados para realizar una vida normal, sin embargo, en determinadas situaciones, sí que pueden ser deletéreos.

Cambios cardiovasculares: La reserva miocárdica está disminuida en los ancianos. Hay un incremento de la presión arterial así como una hipertrofia ventricular izquierda. Se producen alteraciones en la musculatura endotelial conocidas como aterosclerosis. Hay un descenso en la sensibilidad beta adrenérgica así como un descenso en el aumento de la frecuencia cardiaca en respuesta a estímulos ca-tecolaminérgicos. Hay una disminución de la fracción de eyección, del gasto cardiaco y de la elastina, que pueden condicionar un aumento de procesos trombóticos.

Cambios respiratorios: Hay una pérdida de la elasticidad pulmonar que condiciona una desviación de la curva presión-volumen a la izquierda. Se produce también un aumento del gradiente alveolo capilar que condiciona una reducción de la oxigenación arterial y de la saturación de hemoglobina. Hay una disminución de la sensibilidad del centro respiratorio a la hipercapnia y a la hipoxemia. Hay aumento de la capacidad funcional residual y de la rigidez pulmonar.

Cambios metabólicos: Se produce una glomeruloesclerosis que condiciona alteraciones en el flujo plasmático renal y en el filtrado glomerular. El metabolismo de fármacos a nivel hepático se encuentra disminuido, al haber menor flujo hepático. Se produce una alteración en la respuesta metabólica al estrés. Se produce también una intolerancia a la glucosa.

Cambios musculoesqueléticos: Se produce una disminución y atrofia de la masa muscular, así como un aumento de la osteoporosis y osteopenia sobre todo en las mujeres. Todo ello condiciona una mayor dificultad para realizar técnicas espinales. La osteoartritis y artritis reumatoide entre otros ejemplos de alteraciones articulares del envejecimiento, que son especialmente discapacitantes por el dolor y las limitaciones que conllevan. También es más frecuente la presencia de Espondiloartrosis, generando gran dolor y discapacidad en el anciano.

Cambios en el sistema nervioso: El envejecimiento del sistema nervioso se caracteriza por una pérdida general de la sustancia neuronal. El signo más evidente es un descenso en el peso cerebral medio, que pasa de unos 1.375g a los 20 años a los 1.200g en la década de los 80 años. El número de neuronas periféricas también disminuye. La velocidad de conducción nerviosa está ligeramente enlentecida en los ancianos.


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