Muchas personas mayores son víctimas
de abuso, a veces llamado maltrato de personas mayores. Le puede suceder a
cualquier persona, sin importar su raza, religión o antecedentes. Y puede
suceder en muchos lugares, inclusive en la casa de la persona mayor, en la casa
de un miembro de la familia, en un lugar de vivienda con asistencia o en un
hogar de ancianos.
Cuidar a alguien que tiene una discapacidad física
o mental puede ser duro y agotador. Algunas personas encargadas de brindar
cuidados se frustran y cierto tipo de abuso físico o emocional puede ocurrir.
El abuso físico ocurre cuando la
persona que cuida a una persona mayor le causa daños físicos, pegándole,
empujándola o abofeteándola.
El abuso emocional puede ocurrir
cuando la persona que cuida a una persona mayor le grita, usa palabras
humillantes, la amenaza o la ignora repetidamente. Impedir que una persona
mayor vea a sus amigos y parientes cercanos es otra forma de abuso emocional.
El abuso sexual ocurre cuando la
persona que cuida a una persona mayor la fuerza a presenciar o ser parte de
actos sexuales.
La negligencia ocurre cuando la
persona que cuida a una persona mayor no responde a sus necesidades.
El abandono ocurre cuando se
deja a la persona mayor sola, sin hacer planes para que alguien la cuide.

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