Los 70 no son los nuevos 60, pero podrían serlo


Una suposición que va en contra de las ideas equivocadas, generalmente negativas, asociadas con el envejecimiento es que las personas mayores de hoy en día gozan de mejor estado de salud que sus padres o abuelos. Esto se resume en la expresión “los 70 son los nuevos 60”. Aunque a primera vista puede parecer positivo, este supuesto, en definitiva, no lo es. Si las personas de 70 años de edad del presente tienen la misma salud que las de 60 en el pasado, podría concluirse que las de 70 de hoy en día están en mejores condiciones de valerse por sí mismas, por lo que no habría tanta necesidad de tomar medidas políticas para ayudarlas.



Algunos análisis de la Organización Mundial de la Salud sobre personas nacidas entre 1916 y 1958 que participaron en varios estudios longitudinales grandes señalan que, mientras que la prevalencia de la discapacidad grave (por la que se requiere la ayuda de otra persona para realizar actividades básicas como comer y lavarse) puede haber disminuido ligeramente, no ha habido ningún cambio significativo en la prevalencia de la discapacidad menos grave.



Por su parte, independientemente del contexto, los estudios han considerado en general solo las pérdidas significativas de capacidad que ocurren sobre todo durante los últimos años de vida. Debido a que la disminución de la capacidad generalmente comienza mucho antes, no se sabe mucho acerca de la capacidad intrínseca de las personas que todavía tienen de 10 a 20 años de vida por delante en comparación con la de las generaciones anteriores. Aunque los 70 todavía no parecen ser los nuevos 60, no hay ninguna razón para pensar que no pueda ser así en el futuro. Pero para hacer que esto suceda se requerirá una acción de salud pública mucho más concertada sobre el envejecimiento.


Comentarios