El entorno ofrece una serie
de recursos o plantea una serie de obstáculos que, en última instancia,
determinarán si una persona con un determinado nivel de capacidad puede hacer
las cosas que siente que son importantes. Así, aunque una persona mayor pueda
tener capacidad limitada, aún podrá hacer las compras si tiene acceso a
medicamentos antiinflamatorios o a un dispositivo de apoyo (como un bastón, una
silla de ruedas o un scooter eléctrico), o si vive cerca de un medio de
transporte asequible y accesible. Esta relación entre el individuo y el entorno
en el que vive, y cómo interactúan, es lo que se conoce como capacidad
funcional, definida en el informe como los atributos relacionados con la salud
que permiten a las personas ser y hacer lo que tienen razones para valorar.
A partir de estos dos
conceptos, en este informe se define el Envejecimiento Saludable como el
proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el
bienestar en la vejez. Para entender el Envejecimiento Saludable es fundamental
tener en cuenta que ni la capacidad intrínseca ni la capacidad funcional se
mantienen constantes. Aunque ambas tienden a disminuir con la edad, las
opciones de vida o las intervenciones en diferentes momento del ciclo de vida
determinarán el camino, o la trayectoria, de cada individuo.
El Envejecimiento Saludable
es un proceso que depende de cada persona mayor, porque su experiencia de
Envejecimiento Saludable siempre puede tornarse más positiva o menos positiva.
Por ejemplo, la trayectoria de Envejecimiento Saludable de las personas con
demencia o cardiopatía avanzada puede mejorar si tienen acceso a asistencia
sanitaria asequible para optimizar su capacidad y si viven en un entorno
propicio.

Comentarios
Publicar un comentario