Las manchas de la vejez, también llamadas manchas de la edad, son muy comunes. Generalmente no deben
ser motivo de preocupación. Normalmente se desarrollan en personas con tez
clara, pero las personas con piel más oscura también pueden presentarlas.
Las manchas de la vejez son marcas planas, ovaladas
y de color marrón, café o negro. Aparecen en la piel que ha estado más expuesta
al sol a través de los años, como el dorso de las manos, el empeine de los
pies, cara, hombros y la parte superior de la espalda.
A
ciertas edades, es inevitable que la piel pierda un poco de vitalidad y
comiencen a surgir los primeros signos de su envejecimiento. Una señal muy
común de envejecimiento es la aparición de unas pequeñas manchas de color negro
o marrón en varios lugares como el cuello, la cara y las manos.
Este
trastorno de la piel se conoce como lentigos solares o también como manchas de
la edad, y normalmente suelen aparecer a partir de los 40 años, aunque también
podrían aparecer durante los 30 años por ciertas circunstancias como la
genética de una persona.

Comentarios
Publicar un comentario