La ingratitud de los hijos |


A veces los hijos pueden ser desagradecidos con sus padres, en especial con la madre. Este artículo va dirigido a poder tomar consciencia sobre las consecuencias que puede traer el ser desagradecido. Para las madres que se han sacrificado, para las que han podido ser un ejemplo y para aquellas que en pro de un mejor plan familiar, han dejado de lado sus propias vidas, para que sus hijos tuviesen un mayor apoyo, el hecho de que sus hijos fueran ingratos, les es mucho más doloroso.

Todos sabemos que los padres y las madres no son perfectos. Los que han sido padres, probablemente han pasado momentos en los que su comportamiento no los orgullece, en donde no tienen todo claro, y saben que tienen fallas o grietas. Sin embargo, hay muchos que dan una imagen de saberlo todo, de ser una mujer perfecta que puede con todo. Sin embargo, la realidad es que como mujeres podemos con todo, pero también es cierto que hemos cometido errores durante nuestra crianza.

Una parte de criar es tener que frustrar a los hijos, pero que ellos no piensen que su frustración es en vano, sino que deben aprender a saber que no siempre van a poder tener todo en la vida de inmediato. La idea es hacerles saber que si se esfuerzan, todo es posible, pero si es que no se esfuerzan, no debiesen pensar que sus deseos van a venir por arte de magia. Ni menos que la madre lo va a hacer todo posible.

La ingratitud puede suponer mucho dolor para cualquier persona, sobre todo si es que ésta viene de un hijo. Las madres pueden ser vulnerables a cualquier palabra dicha por sus hijos.

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